CICLO: CARTELERA
HORA: 2:00 PM
LUGAR: AUDITORIO BL 19
FECHA: JUNIO 2
PELÍCULA: LA CHICA DE LA CAPA ROJA

FICHA TÉCNICA
Directora: Catherine Hardwicke
Género: Terror, Misterio, Fantasía
Guión: David Leslie Johnson
Reparto: Amanda Seyfried (Valerie), Gary Oldman (Padre Solomon), Julie Christie (Abuela), Virginia Madsen (madre de Valerie), Shiloh Fernández (Peter, enamorado de caperucita), Max Irons (Henry, enamorada de caperucita), Billy Burke (Cesaire padre de Valerie), Cole Heppell (Claude)
Productores: Leonardo DiCaprio, Julie Yorn, Jennifer Hardwicke, Michael Ireland
País: Estados Unidos
Año: 2011
SINOPSIS
Un lobo aterroriza a una aldea perdida al claro del bosque. Aun sabiendo de los peligros que corre de huir a través de los árboles, la joven Valerie (Amanda Seyfried) planea fugarse con su enamorado, el leñador Peter (Shiloh Fernández), antes de que sus padres la unan en conveniente matrimonio con Henry. Pero el lobo vuelve a matar y el párroco de la iglesia convoca al padre Solomon (Gary Oldman) para matar a la bestia.
Justificado por el horror demoníaco al que se enfrentan, Solomon cubre la vida en la aldea con el velo de la inquisición. El oscurantista conoce los mejores tormentos y torturas diseñados para expulsar los demonios, y sólo él tiene el poder de liberar al poblado de brujas, bestias y hombres-lobo. Entre la amenaza latente de que no haya sido peor el remedio inquisidor que la enfermedad, Valerie se debatirá entre el amor de Peter o el de Henry.
CRÍTICA
Nicolás Chiesa
La versión 2011 del viejo clásico combina romance y puesta gótica, a través de un verdadero viaje visual.
En el bosque Daggerhorn, donde las nieves son eternas, un poblado sobrevive al pie de la montaña. Los aldeanos comparten un temor desde que son niños: el lobo se lleva familias enteras; a veces, incluso, se las lleva de sus propias camas. Así se vive en la Edad Media. Pero una joven planea huir con su enamorado. Cabalgando entre horrores. Al llamativo resguardo de su caperucita roja.
Caperucita roja, pintada con excelencia estética por la directora Catherine Hardwicke, y con los ojos atentos al despertar sexual de la adolescencia y el control represivo de la santa inquisición, La chica de la capa roja lleva al espectador a un auténtico viaje por el espacio-tiempo.
La nueva versión del clásico Caperucita Roja recompone tiempos idos y se sumerge, incluso, en el origen de los cuentos clásicos. Tras la caída del Imperio romano y la decadencia de las “ciudades” y la peste, miles de personas huyen de regreso al campo. Sin la protección de un estado, los pequeños poblados se ven expuestos al vandalismo y la naturaleza. Así, de boca en boca, comienzan a tomar forma diversos cuentos, cuya finalidad es enseñar a los más chicos: niños, no se alejen de los adultos; niños, no se adentren en el bosque. Pero los niños son niños. La travesura es su motor. Y cuando crecen… cuando crecen llega Hardwicke, experta en adolescentes, para contarnos su versión de la vieja historia, versión 2011, claro.
TRAILER
FECHA: JUNIO 9
PELÍCULA: QUE PASÓ AYER? 2

FICHA TÉCNICA
Director: Todd Phillips
Escritor: Craig Mazin, Scot Armstrong,
Género: Comedia
Reparto: Bradley Cooper, Ed Helms, Zach Galifianakis, Justin Bartha, Ken Jeong, Paul Giamatti, Mike Tyson, Jeffrey Tambor, Mason Lee, Jamie Chung, Sasha Barrese, Gillian Vigman, Aroon Seeboonruang, Nirut Sirichanya, Yasmin Lee
Duración: 102 minutos
País: Estados Unidos
SINOPSIS
En ¿Qué pasó ayer? Parte 2, Phil (Bradley Cooper), Stu (Ed Helms), Alan (Zach Galifianakis) y Doug (Justin Bartha) viajan a la exótica Tailandia para el casamiento de Stu. Luego de la inolvidable despedida de soltero en Las Vegas, Stu decide no correr ningún riesgo y opta por un brunch (desayuno-almuerzo) poco animado y tranquilo antes de la boda.
Sin embargo, las cosas no siempre suceden como fueron planeadas. Lo que pudo pasar en Las Vegas quedará en Las Vegas, pero lo que sucede en Bangkok trasciende la imaginación.
CRÍTICA
Por: Adrian ANDRADE
Dos años después del suceso caótico en Las Vegas, Stu, Phil y Alan despiertan en un hotel de Bangkok sin memoria de la noche pasada. Tras descubrir el dedo cortado del hermano de la novia, la manada se embarcará en otra aventura con el objetivo de encontrarlo antes de la boda.
Como se puede percibir en la sinopsis, la trama es muy similar a la primera, la diferencia radica en el contexto y unas variaciones en las acciones. En cierta manera, se ofrece cierta frescura y la falta del elemento sorpresa se compensa con la adición de eventos más oscuros, controversiales y pervertidos.
De nueva forma se nos presenta una introducción y se refuerzan los eventos de Las Vegas a través de un buen muro fotográfico ideado y subtemas como el resentimiento de Stu hacia Alan. Sumándole los celos de Alan sobre el cuñado de Stu y los conflictos familiares, este filme despega en una nota alta.
Durante la búsqueda, los elementos comienzan a sentirse repetitivos a pesar de contar con varias localizaciones mixtas de Tailandia. Es notable ver lo bueno, lo malo y hasta lo espiritual en dichos lugares. Descifrar el misterio requiere de mucha atención, pero no es tan espontaneo como la antecesora por el motivo que uno ya presiente el rumbo por las familiaridades detectadas.
Lo anterior me trae a analizar la dirección de Todd Philips; en cuestiones técnicas y de edición, son estables. En cuestiones del guión, es ahí su talón de Aquiles. Philips llevó la acción a un tono sombrío y genérico, mas siento que ese riesgo estuvo mal enfocado. Hubiera sido mejor desbaratar esta secuela y darnos algo completamente innovador reutilizando los elementos de un modo creativamente distinto al patrón original.
A pesar de tener más de lo mismo en lo narrativo, la secuela de Philips resalta por su trío actoral, ya que no sólo regresan a sus personajes convencionales, sino les agregan otras características que trataré a continuación:
Tras destacar recientemente con el éxito taquillero de Sin Límite, Bradley Cooper lo hace de nuevo al reinterpretar a Phil con determinación. A pesar de verlo frustrado por la clásica vida de un padre de familia, Cooper le da un giro a su personaje al adoptar un liderazgo maduro. No será el alma de la fiesta pero en los momentos importantes, es quien toma el volante de la historia y le da velocidad.
Se aplaude a Ed Helms por darle tanta importancia a esta segunda aventura junto con su propósito de evitar su repetición. Es esencial usar estos refuerzos para establecer la continuidad y notarse la evolución de los personajes. También continúa robándonos risas con sus gritos de desesperación y manerismo. Cómodamente puedo asegurar que es el segundo de tres que se llevan la secuela.
Estoy en desacuerdo con la dirección tomada en este personaje, siento que Stu ha sido víctima del estereotipo solamente por su delicadeza. Ahora que lo pienso, siempre le tocan los hechos más embarazosos (Boda, diente, Tatuaje), pero esta vez le dieron uno controversialmente sucio y fatal. ¿Realmente eran necesarias esas fotografías del acto innombrable?
El tercero que se lleva la película es Zach Galifianakis, haciendo a un lado sus excentricidades, nos cambia la perspectiva de un hombre “especial” a un niño malcriado que tiene toda la atención en casa. Este personaje necesita terapia para estar obsesionado con los eventos de Las Vegas. Sus grandes resaltes son sus pucheros, celos y apegos sentimentales.
Es una pena que los guionistas no hayan optado por añadir a Justin Bartha con este trio. Entiendo su necesidad por mantenerlo como el niño bueno, pero siento que hubiera otorgado algo nuevo a la dinámica establecida. En otras palabras, podría experimentar lo que se perdió en la primera parte mientras estuvo atrapado en la azotea del casino. Es una pena que su importancia sólo radique por su conexión con Alan.
En su lugar prefirieron extender la involucración de Ken Jeong, quizá por su familiaridad con el humor negro y el desnudo. Este es otro problema del guión, apoyarte en repeticiones de la original en lugar de arriesgarse con un nuevo personaje o la involucración de Doug en la manada.
Es momento de revelar a la estrella principal quien se roba la película con sus trucos y su nombre es Crystal, el mono fumador. Todd Philips declaró que el humo del cigarro fue agregado por computadora con las intenciones de protegerlo. Durante una persecución automovilística, este mono nos entrega la mejor escena de comedia. Te ríes porque es inevitable no hacerlo.
En cuanto a los cameos, Paul Giamatti es pasable, Mike Tyson no luce y hubiera preferido contar con Liam Nelson que Nick Cassavetes. Honestamente, Mel Gibson les hubiera dado una escena memorable dada su controversia.
Comparada a la original, la secuela no logra ponerse a su altura porque carece del elemento sorpresa, no hay diferencia en su estilo sólo en las variantes, los actos no son tan memorables, el mono divierte pero sigue siendo más cautivante el tigre, Bangkok no es Las Vegas, Mike Tyson se reduce a un número musical en lugar de su tocada de piano seguido de un noqueo, ninguna clásica boda por mencionar un sexo no tan clásico, Ed Helms entrega escenas hilarantes pero sigue siendo mejor cuando lo electrocutan, Galifianakis no lo ponen de mente brillante y Justin Bartha lo hacen innecesario.
Concentrándome en la sola secuela, la encuentro entretenida y divertida. Más de lo mismo no perjudica especialmente cuando se desarrolla en otro país. Los actores nos hacen pasar el rato y las fotografías al final de los créditos lo valen. Sin embargo, es necesario meditar en el futuro con la recién anunciada tercera y conclusiva parte.
TRAILER:
HORA: 2:00 PM
LUGAR: AUDITORIO BL 19
FECHA: 5 DE MAYO
PELICULA: EL VIOLÍN ROJO

FICHA TÉCNICA
AÑO: 1998
DURACIÓN: 130 min.
PAÍS: Canada
DIRECTOR: François Girard
GUIÓN: Don McKellar & François Girard
REPARTO: Samuel L. Jackson, Greta Scacchi, Jason Flemyng, Colm Feore, Carlo Cecchi, Irene Grazioli, Jean-Luc Bideau, Sylvia Chang
GÉNERO: Drama.
SINOPSIS:
En un taller de la Italia del siglo XVII, un maestro artesanal crea su obra definitiva, un violín perfecto y barnizado en rojo, para su hijo a punto de nacer. A partir de ese momento, el instrumento viaja de mano en mano desde Europa a Canadá, pasando por China, hasta la época actual.
CRÍTICA:
Las historias de esta película son leídas en las cartas por una vieja adivina al calor de la cocina. Curiosamente, no se trata en este caso de la predicción del futuro de un ser humano: se trata del destino de un violín de misterioso color y de los que lo han rodeado.
Todo gira en torno a un magnífico violín rojo, obra maestra del italiano Nicolo Bussotti. Cada carta es una historia y todas forman parte de una lectura general que abarca un recorrido por cuatro siglos y tres continentes. Las cartas y sus simbolismos sirven como portales, nexos mágicos en tiempo y espacio que son el marco del ajetreado ir y venir de este violín.
El instrumento y la música son los hilos conductores de la cinta, desde su fabricación en Italia, a los monasterios de niños huérfanos en los Alpes, pasando por la corte imperial austríaca, así como campamentos de gitanos e incluso la Revolución Cultural China de los años 60.
La estructura es laberíntica y nos transporta a las vidas de los dueños del violín, intercalando pasado y presente, con series de flash-back de la trágica construcción del violín por Nicolo Bussotti para su primer hijo, el descubrimiento del instrumento, así como su peritaje y subasta.
Buena parte de la historia podría parecer francamente detectivesca, a partir del personaje del perito Charles Morritz: encargado de certificar que el instrumento es el famoso violín rojo de Bussotti y quien descubre durante este proceso el secreto de la misteriosa coloración.
Aunque predomina el inglés, es muy enriquecedor el empleo del idioma correspondiente en cada país, por lo que se han utilizado hasta cinco idiomas. Aunque es una coproducción canadiense e italiana, el rodaje fue hecho en cinco países durante seis meses. Esta película es también un viaje por diferentes culturas, ya que está respaldada por una investigación de tres años, en los que se estudiaron violines, historias acerca de instrumentos robados y todo lo necesario para trabajar el ambiente de diferentes periodos.
TRAILER:
FECHA: 12 DE MAYO
PELICULA: SWEENEY TODD

DIRECCIÓN: Tim Burton.
PAÍS: USA.
AÑO: 2007.
DURACIÓN: 116 min.
GÉNERO: Drama, thriller, musical.
INTERPRETACIÓN: Johnny Depp (Benjamin Barker/Sweeney Todd), Helena Bonham Carter (Sra. Lovett), Alan Rickman (juez Turpin), Timothy Spall (Beadle), Sacha Baron Cohen (Pirelli), Jamie Campbell Bower (Anthony), Laura Michele Kelly (Lucy), Jayne Wisener (Johanna), Edward Sanders (Toby).
GUIÓN: John Logan; basado en el musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler.
SINOPSIS:
Benjamin Barker, un hombre que ha sido injustamente encarcelado durante quince años, consigue escapar a Londres con la promesa de vengarse. Adoptando la apariencia de Sweeney Todd, Barker regresa a su vieja barbería en el piso de arriba de la pastelería de la sra. Lovett. Una vez allí, dirige su punto de mira hacia el juez Turpin, quien le envió a presidio para robarle a su mujer, Lucy, y a su hija pequeña.
CRITICA:
Por Emilio Martínez
Parece que ha pasado una eternidad desde que Tim Burton y Johnny Deep formasen equipo por primera vez. Eduardo Manostijeras, tal vez una de las películas más hermosas jamás realizadas, supuso la confirmación de que Burton era el director más imaginativo de la industria cinematográfica y, Johnny Deep, un actor destinado a ser grande.
Tal vez el hecho de que el director y el actor sean considerados como "genios" y "raros" a la vez en Hollywood, provocó una tremenda conexión entre ellos que dio como resultado en los años sucesivos joyas como Ed Wood o Sleepy Hollow, esa brillante adaptación del relato de Washington Irving.
Y tal vez fue Sleepy Hollow la película que marcó un antes y un después en la carrera de Burton. Desde que el jinete sin cabeza llegase a las pantallas, Tim Burton parece más destinado en conformarse a los deseos de la industria que a lo que realmente desea hacer. Salvo en momentos puntuales de Big Fish, Charlie y la Fábrica de Chocolate o La Novia Cadáver (del remake de los simios ni quiero acordarme), Tim Burton empieza a demostrar, que aparte de crear mundos maravillosos, también sabe aburrir, y desgraciadamente Sweeney Todd no es una excepción.
Pese a la espectacular recreación visual creada por Burton, no resiste comparación con el musical original, como ya ocurriese hace unos años con El Fantasma de la Opera y la soporífera (aunque fiel) adaptación de Schumacher al cine. Asimismo, la historia de este barbero vengativo es completamente plana: comienza siendo un hombre amargado, continua siendo un hombre amargado y termina siendo un hombre amargado. Pese a que Deep intenta transmitirnos su pena y dolor en todo momento, su personaje no sufre ningún tipo de evolución en toda la película, es completamente plano. Por su parte, Helena Bonham Carter repite el mismo papel que ha hecho durante toda su carrera usando el mismo vestuario de El Club de la Lucha; Rickman parece perdido; y Laura Michelle Kelly completamente desaprovechada. Es triste admitirlo, pero el único personaje que parece creese lo que está haciendo es Sacha Baron Cohen (sic) en su papel de Pirelli.
No obstante, en manos de otro director que no fuese Burton, el resultado hubiera sido grotesco. Gracias a su oficio, consigue salvar por momentos una película (el primer encuentro Deep-Rickman, los crímenes de Todd o el inevitable, y previsible, desenlace) a la que tal vez no puede pedírsele más dado su respeto a la obra original, pero que aun así, queda muy lejos del mejor cine de Burton.
Lo Mejor: Sacha Cohen Baron y el poderío visual de Burton.
Lo Peor: Aburre por momentos.
TRAILER:
FECHA: 19 DE MAYO
PELICULA: AUGUST RUSH

DIRECCIÓN: Kirsten Sheridan.
PAÍS: USA.
AÑO: 2007.
DURACIÓN: 113 min.
GÉNERO: Drama, musical.
INTERPRETACIÓN: Freddie Highmore (August Rush), Keri Russell (Lyla Novacek), Jonathan Rhys Meyers (Louis Connelly), Terrence Howard (Richard Jeffries), Robin Williams (Maxwell "Brujo" Wallace), William Sadler (Thomas Novacek).
GUIÓN: Nick Castle y James V. Hart; basado en un argumento de Paul Castro y Nick Castle.
SINOPSIS:
"August Rush" cuenta la historia de un carismático joven guitarrista irlandés y una sobreprotegida violonchelista, quienes comparten un encuentro romántico una mágica noche de verano en Nueva York. Debido a circunstancias desafortunadas, la joven pareja es separada tras este breve encuentro, dejando como única estela a un niño, August, huérfano por accidente. Ahora, August, de 11 años, se encuentra ganándose la vida como músico callejero, bajo la tutela del misterioso Brujo. Pero August posee un talento musical excepcional, e intentará hacer uso de él para poder reencontrarse con sus padres.
CRÍTICA:
Leo Aquiba Senderovsky
August Rush es una suerte de cuentito de hadas infantil cruzado con algunos ribetes de culebrón, al que, se supone, no deberíamos pedirle cierto verosímil. Tenemos a Jonathan Rhys Meyers como un rockero que conoce y se enamora de una violonchelista, Keri Russell, y por esas cosas más propicias del cliché de telenovela, ellos no pueden reencontrarse, y por esas cosas también de telenovela, ella había quedado embarazada, pero cree perderlo porque tiene un padre muy malo, que lo da en adopción. Padre que casi no aparece, pero cuando aparece, lo hace para justificar muy pobremente que algo tiene que pasar para que ellos no puedan verse, y para llegar al presente, donde el tal August Rush (Freddie Highmore, quien más trabajo hace por salvar el guión), un niño prodigio de la música (claro, con esos padres…), se escapa del orfanato para seguir el camino de la música que lo llama, y así poder encontrar a sus padres. Y así se suceden todas las vueltas típicas de un romance de telenovela, desencuentros y encuentros incluidos, con el fin de apretar todo en una historia sensiblera, con toques fantásticos (acá el término fantástico parece justificar la enorme cantidad de caprichos que hacen avanzar la película), e incongruencias varias. Ah, también aparece Robin Williams con look texano, a quien primero lo identificamos como un explotador de niños medio loco y medio sensible, pero que termina revelándose como un malo malísimo. Villano, claro, con todos los tics payasescos de Robin Williams, que a esta altura y con todos sus defectos, es quien más sobresale del elenco, exceptuando, claro, al niño protagonista. Podríamos estar hablando de una película tierna y emotiva, pero no llega a superar un argumento plagado de arbitrariedades, y un guión de bajo vuelo, que parece haber sido escrito por amateurs en el tema. La música es el elemento más destacable, pero este elemento sólo no alcanza para hacer creíble e interesante la película.
TRAILER:
FECHA: 26 DE MAYO
PELICULA: ACROSS THE UNIVERSE

FICHA TÉCNICA
AÑO: 2007
DURACIÓN: 133 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Julie Taymor
GUIÓN: Dick Clement, Ian La Frenais (Historia: Julie Taymor, Dick Clement, Ian La Frenais)
REPARTO: Evan Rachel Wood, Jim Sturgess, Joe Anderson, Bono, Eddie Izzard, Salma Hayek, Dana Fuchs, Cynthia Loebe, Martin Luther, Bill Irwin
GÉNERO: Musical. Romance. Drama
SINOPSIS:
Musical romántico ambientado en los años 60 del siglo XX en la época de los años turbulentos de las protestas contra la guerra, la exploración mental y el rock'n roll. La historia gira en torno a institutos y universidades en Massachusetts, Princeton y Ohio, y se traslada desde los muelles de Liverpool hasta la psicodelia creativa de Greenwich Village en Nueva Cork; desde las calles rasgadas por las revueltas en Detroit, hasta los campos de muerte de Vietnam.
CRÍTICA:
Digerido por bronte
Julie Taymor ha encontrado la horma de su zapato. Después de su nefanda "Titus", la música de los Beatles le va como anillo al dedo para presentar toda la lisergia que lleva dentro del cuerpo. Y su nueva película "Across the Universe" tiene encantado a cierto público americano que espera ver cosas muy raras en la pantalla. Personalmente me lo he pasado pipa viendo esta película, pero no porque sea buena, que no lo es en absoluto, sino porque es un musical basado en la música de los cuatro de Liverpool y como beatlemaníaca que me precio, escuchar una vez más temas míticos nunca está de más. Tengo que reconocer además que la selección me agradó especialmente porque algunas de mis favoritas estaban incluidas en el paquete: "Blackbird", "While my guitar gently weeps", "Something", "If I fell", "Don't let me down", "Across the universe", of course, "Come together", "Lucy in the sky with diamonds" y "Hey, Jude" entre otras, sonaron en una película que pese a versionear todos y cada uno de los temas, lo hace con bastante respeto. Evidentemente en muchas ocasiones es mejor el original, pero teniendo en cuenta lo purista que soy yo para estas cosas, que no me dieran ganas de quemar el cine con todos los que estábamos dentro, dice mucho de la calidad de la cosa. Y como ya he dicho anteriormente, la época, la música, el espíritu le dejan a la Taymor espacio suficiente como para mostrar todas esas ideas visualmente alternativas con las que le gusta ilustrar visualmente cada bendita cosa que hace.
Dicho esto, remarcar que lo único que hace apetecible esta película son los números musicales, no porque sean maravillosos, sino porque la música es buena, y su inserción en una historia parece que les dota de un nuevo significado. Claro que la historia es requetemala. Y no me esperaba nada menos de Julie Taymor, que está llena de prejuicios y de clichés. Y no tengo nada en contra de los clichés, pero me resultan especialmente perturbardores cuando son vendidos como anticlichés. "Across the universe" cuenta la historia de Jude, un obrero de Liverpool que se traslada a USA en los sesenta, y vive de pleno todo el conflicto de Vietnam. No sé si a los no amigos de hacer lecturas políticas de los filmes les resultará muy molesto que diga que es obvio que la directora intenta establecer un paralelismo con la actual situación en Irak, aunque creo que es bien diferente. Básicamente porque los soldados en Irak son profesionales y voluntarios, pero en fin, supongo que todo el discurso de "haz el amor y no la guerra" vale igualmente.
La imagen de unos soldados americanos gigantes pisoteando las palmeras de la selva vietnamita mientras cargan con una estatua de la libertad de su mismo tamaño, no deja al fin y al cabo de ser un cliché. El ejército es malvado, los militares son tontos y sumisos, la guerra es mala, etc., etc. Supongo que lo contrario, el ejército es bueno, los soldados son hombres de honor que arriesgan lo más preciado que tienen por nuestra libertad y tal, es igualmente otro cliché. Y supongo que dependerá del caso la interpretación. Y también supongo que no se puede acusar a la Taymor de relativista, porque va a piñón fijo, pero sus planteamientos no dejan de sonar, pues eso, de los sesenta, del año catapúm. Ahora bien, el gustazo que se pega la buena mujer poniendo colorines y estridencias visuales y haciéndonos sentir a los espectadores como con una sobredosis de LSD mientras escuchamos algunos temas, eso no se lo quita nadie. Aunque eso sí, a veces se le nota un poco el plumero a la hora de intentar conseguir un sonido "Moulin Rouge".
El recorrido emocional de la película es tan formulaico que casi sonroja. Chico rebelde deja de ir a Princeton para vivir la movida neoyorkina, asiática lesbiana incomprendida, negro tipo Hendrix, chica bien que se implica en la lucha antiguerra, chico pobre pero lleno de talento que se dedica a dibujar y que se enamora de la chica bien... Luego sin saber ni cómo ni por qué le empiezan a entrar en los celos (para que la pareja entre en crisis, claro está) y se presenta allí en el centro de libertades civiles para pegarse con otros cuantos machos alfa y poder poner la escena de puños que exige toda película comercial. Final feliz, no acongojarse. La mala interpretación de los actores en general sí que ya da un poquito más de repelús.
Insisto: merece la pena por los números musicales (una treintena) y por nada más. Recomendada para todos aquellos amantes incondicionales de los Beatles. También aparecen en el filme interpretando unos temas Joe Cocker y Bono, que no se me olvide.
TRAILER:
Para recompensar los contratiempos que tuvimos en el último mes con la proyección de las peliculas, este mes las volveremos a presentar los días martes a las 6:00pm en el auditorrio del bloque 19
CICLO: REENCAUCHADOS
LUGAR: AUDITORIO BL 19
HORA: 6:00 PM
FECHA: 3 DE MAYO
PELICULA: RÉQUIEM POR UN SUEÑO

PERTENECIÓ AL CICLO AEROPUERTO AUTOSOSTENIBLE
FICHA TÉCNICA
DIRECCIÓN: Darren Aronofsky.
PAÍS: USA.
AÑO: 2000.
DURACIÓN: 102 min.
INTERPRETACIÓN: Ellen Burstyn (Sara Goldfarb), Jared Leto (Harry Goldfarb), Jennifer Connelly (Marion Silver), Marlon Wayans (Tyrone C. Love), Christopher McDonald (Tappy Tibbons), Louise Lasser (Ada), Keith David (Gran Tim), Sean Gullette (Arnold el psiquiatra).
GUIÓN: Hubert Selby Jr. y Darren Aronofsky; basado en la novela del primero.
SINOPSIS:
Haciendo una imaginativa evocación del paisaje interno de los seres humanos que se mueren por unirse, por amar, y sentirse amados, la cinta es una parábola de la felicidad hallada en un momento glorioso y perdida en otro trágico.
Contrastando con las playas solitarias y los desgastados apartamentos de ladrillo de Coney Island, Réquiem por un sueño narra sendas historias paralelas que acaban vinculadas por la relación entre la solitaria viuda Sara Goldfarb (Ellen Burstyn) y su tierno pero desorientado hijo Harry (Jared Leto). La gruesa Sara, estimulada con la posibilidad de aparecer en un concurso televisivo, ha iniciado una peligrosa dieta de adelgazamiento para aparecer más bella en público. Mientras tanto, Harry y su reciente novia, Marion Silver (Jennifer Connelly), han empezado lentamente a sincerarse mutuamente, recurriendo al otro para redimir años de aislamiento y dolor. Su amor baste un refugio artificial que les permite aislarse del mundo real mientras se tumban en el suelo de Marion y construyen en el aire increíbles sueños de dicha futura. Después que Harry y su mejor amigo Tyrone C. Love (Marlon Wayans) se lancen con éxito como vendedores de droga, los tres jóvenes comienzan a creerse invencibles.
Confiados por sus primeras victorias, Sara, Harry, Marion y Tyrone se convencen de que ciertos obstáculos imprevistos son meramente circunstanciales. Demacrada y cada vez más desorientada, Sara se atrinchera dentro de su apartamento, donde se ve asediada por alucinaciones. Tenazmente aferrados a vanas esperanzas, Harry y Marion se separan traicionando su amor. Cuatro seres humanos, perdidos e irrecuperables, se sumen en fantasías mientras desesperan hasta que, finalmente, sus sueños se tornan pesadillas.
CRÍTICA:
por Fernando Bernal
‘Réquiem por un sueño’ sacudió la pasada edición de la Seminci como sólo lo hacen las obras arriesgadas, personales y meditadas hasta sus últimas consecuencias. El certamen vallisoletano, siempre de parte del autor y del cine de compromiso (concepto que no siempre tiene que ir unido al adjetivo social), premió esta obra para sorpresa de un público que contempló atónito más de una hora y media de cine intenso y con tendencia a producir desasosiego hasta en los estómagos más curtidos. El responsable de este cóctel de sentimientos extremos es el joven Darren Aronofsky, último descubrimiento de la ‘factoría Sundance’, que cumple con el siempre difícil trámite de consagrar las expectativas depositadas en las nuevas promesas del celuloide, tras un alentador debut. ‘Pi’, opera prima de este estadounidense y obra de culto en los circuitos de versión original de nuestro país, descubrió a un director con inquietud por forjar un universo propio, gran narrador visual, pero que se mostraba incapaz para dominar (o reconducir) todos los vericuetos existenciales, filosóficos y religiosos a los que el matemático al borde la locura –eje fundamental del filme- se enfrentaba, sin mucha explicación. Lo que en ‘Pi’ era desorden, en ‘Réquiem por un sueño’ se torna en premeditadas intenciones, que conforman un discurso ordenado con un objetivo definido.
Una de las principales diferencias entre ambas obras, que guardan similitudes en cuanto a su estilo formal, es que Aronofsky toma en esta ocasión como punto de partida material ajeno, la novela homónima de Hubert Selby Jr., del que ya se pudo ver adaptada en el cine ‘Última salida a Brooklyn’. La solidez literaria de la historia permite a Aronofsky sumergirse hasta las entrañas en la adicción, el verdadero hilo conductor de la película. ‘Réquiem por un sueño’ desgrana los motivos de este tortuoso asunto a través de una madre y un hijo, que ven cómo las plácidas playas y los solitarios paseos de Coney Island se convierten para ellos en un infierno. Sara (la excepcional y recuperada Ellen Burstyn) vive obsesionada con los concursos de la televisión hasta tal punto de someterse a un estricto régimen que la convierte en adicta a los fármacos para adelgazar. Su hijo, Harry (Jared Leto) busca la felicidad a través del ‘trapicheo’ fácil de todo tipo de sustancias ilegales; pero él, su novia (Jennifer Conelly, que demuestra ser algo más que un bello rostro) y su mejor amigo (Marlon Wayans) acaban sometidos a la dictadura de las drogas, víctimas de una devoradora adicción.
Darren Aronofsky deposita todo el peso de la narración en un vibrante montaje paralelo y en recursos fílmicos arriesgados (división de la pantalla, alteraciones del ritmo dentro de un mismo plano...) que funcionan a la perfección para ilustrar el descenso a los infiernos, sin posibilidad de escape, de un grupo de personajes sin voluntad y paradigmáticos de los tiempos que corren. El director culmina su obra con un golpe contundente, un gancho directo al mentón del espectador, que se convierte en diez minutos agobiantes, inteligentemente suavizados por la música de cuerda de Kronos Quartet, que ejerce de perfecto contrapunto para el trabajo tecnológico de Clint Mansell (‘Pi’) para el resto de la película. Sin concesiones, Aronofsky plantea el mensaje de ‘no hay salida’ hasta sus últimas consecuencias y consigue una obra sórdida y de difícil, aunque muy recomendable, digestión. A la vista de estas credenciales se pueda esperar con avidez su próximo trabajo.
TRAILER:
Las Proximas dos peliculas hicieron parte del ciclo La Literatura Hecha Cine
FECHA: 10 DE MAYO
PELÍCULA: EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL COLERA.

AÑO: 2007
DURACIÓN: 139 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Mike Newell
GUIÓN: Ronald Harwood (Novela: Gabriel García Márquez)
REPARTO: Liev Schreiber, Javier Bardem, John Leguizamo, Laura Elena Harring, Benjamin Bratt, Catalina Sandino Moreno, Hector Elizondo, Ana Claudia Talancón, Giovanna Mezzogiorno, Angie Cepeda, Alicia Borrachero, Fernanda Montenegro, Unax Ugalde
GÉNERO: Drama.
SINOPSIS
Adaptación de la mundialmente famosa novela del Premio Nobel Gabriel García Márquez, cuenta la apasionante historia de Florentino Ariza, un poeta que descubre la pasión de su vida cuando se encuentra con Fermina Daza (una joven de padre acaudalado). Comienza entonces un intercambio de apasionadas cartas con promesas de amor, que se verá abruptamente interrumpido cuando el padre de la joven, tras descubrir el idilio, decida llevársela lejos de Florentino. Pero la distancia no va a conseguir que el amor de Florentino decaiga, y será capaz de esperar todo el tiempo que sea necesario para estar con la mujer que ama...
CRÍTICA
Basada en la novela del escritor colombiano, Gabriel García Márquez, esta película se mantiene fiel a la historia y los sentimientos que se dejan ver en el libro. Con una más que acertada adaptación cinematográfica, el director Mike Newell, se pone al frente de esta producción, de la cual se espera que cautive tanto como la novela. El nominado a un Oscar de la Academia, Javier Bardem, encabeza el reparto, interpretando a Florentino Ariza, un poeta y empleado de correos que descubre al amor de su vida Fermina Daza (Giovanna Mezzogiorno). Después de una serie de apasionadas cartas logra llamar la atención de la joven pero también lo descubre su padre, quien jura proteger su hija llevándosela lejos. Fermina termina casándose con el Dr. Urbino (Benjamín Bratt), uno de los médicos que puso freno a la epidemia del cólera. A pesar de todo, Florentino decide esperar al amor de su vida, no renunciará a ella ni a su amor mientras viva, siendo capaz de esperar el tiempo que sea necesario con tal de tener a su amada. Una película, que a pesar de la dificultad que significaba llevarla a la gran pantalla por tratarse de una de las mejores obras literarias del siglo XX, logra salir airosa, ya que no se trata de la típica película que se remonta a una época sino a una historia que trasmite sentimientos, energía, vitalidad y ganas de vivir y luchar. El romanticismo aflora en cada escena y con cada fotograma el espectador se enamora un poco más.
TRAILER:
FECHA: 17 DE MAYO
PELÍCULA: El NOMBRE DE LA ROSA

FICHA TÉCNICA:
AÑO: 1986
DURACIÓN: 131 min.
PAÍS: Alemania
DIRECTOR: Jean-Jacques Annaud
GUIÓN: Andrew Birkin, Gérard Brach, Howard Franklin, Alain Godard (Novela: Umberto Eco)
REPARTO: Sean Connery, Christian Slater, F. Murray Abraham, Michael Lonsdale, Valentina Vargas, Ron Perlman, Helmut Qualtinger, Elya Baskin, Michael Habeck, Urs Althaus, Vernon Dobtcheff
GÉNERO: Drama
SINOPSIS:
Siglo XIV. Fray Guillermo de Baskerville (Sean Connery), monje franciscano y antiguo inquisidor, y su inseparable discípulo, el novicio Adso de Melk (Christian Slater), visitan una abadía benedictina, situada en el norte de Italia, para esclarecer la muerte del joven miniaturista Adelmo de Otranto. Durante su estancia, desaparecen misteriosamente otros monjes que después aparecen muertos. Lentamente, Guillermo va esclareciendo los hechos. Al parecer, los asesinatos están relacionados con un antiguo tratado sobre la licitud de la risa.
CRÍTICA:
En el año 1327, luego de una misteriosa muerte en la Abadía Benedictina, los monjes están convencidos que el apocalipsis se aproxima. William de Baskerville, un respetado monje franciscano, recibe la tarea de determinar la causa del extraño deceso. Más muertes ocurren mientras la investigación se aproxima a revelar un secreto que la abadía quiere ocultar. Es así que William y su joven discípulo se encontrarán en una carrera contra el tiempo para resolver el enigma.
Estamos en la edad media. Un monje franciscano (Sean Connery) y su joven discípulo (Christian Slater) llegan a una abadía en algún lugar del norte de Italia, con el propósito de asistir a un debate teológico entre representantes de la orden de San Francisco y los emisarios del Papa Juan XXII. Son los primeros en arribar, y la fama de sagaz que antecede al monje, llamado William de Baskerville, no tarda en ratificarse: sin que nadie se lo revele, pronto descubre que uno de los religiosos ha muerto recientemente, de una manera inexplicable para sus compañeros.
El abad le confía la solución del misterio, antes de que los emisarios pontificios lleguen y el asunto pase a la jurisdicción de la Inquisición. A partir de ese momento, William debe desplegar toda su habilidad en una carrera contra el tiempo, tratando de desmadejar un enigma que no hace sino complicarse progresivamente: a la muerte del primer monje pronto se suman varias más, claramente asesinatos. Los rostros lúgubres y macilentos de los religiosos pronto ganan profundidad a medida que el franciscano va descubriendo la historia oculta de varios de ellos. Frente a la simplista explicación de los demás frailes (el demonio está detrás, los decesos son anuncios del Apocalipsis), de Baskerville representa el racionalismo, el orgullo intelectual que trata de oponer explicaciones lógicas a la superstición.
Pero el personaje principal, tal vez, sea la enorme biblioteca que la abadía posee y uno de cuyos libros, según revelan las deducciones de de Baskerville, es la causa última de todos los crímenes. La biblioteca, en realidad, da su principal ocupación a la mayoría de los personajes: traductores, ilustradores, escribas, estudiosos de diversas ramas, se reúnen en ella, y de ella nacen los elementos clave de la trama.
La contraparte del franciscano es Bernardo Gui (F. Murray Abraham), un dominico miembro de la Inquisición, quien llega como parte de la delegación papal a la abadía. Como era de esperarse, Gui atribuye los eventos a la herejía, y entabla un juicio sumario en el curso del cual se revela que de Baskerville había sido también, en otra época, Inquisidor, y que otros dos monjes, largo tiempo ocultos en la abadía, habían sido herejes (motivo por el cual son, claro está, condenados a la hoguera).
De Baskerville, finalmente, logra descifrar todo el misterio, aunque demasiado tarde, y trayendo, como inesperada consecuencia, la destrucción de la biblioteca.
Análisis
Jean Jacques Annaud es un hombre ambicioso. El proyecto de convertir en film un libro tan profundamente impregnado de referencias lingüísticas y literarias, de fuentes filosóficas e históricas, y cuya trama misma gira en torno a una biblioteca enorme y los volúmenes contenidos en ella, un libro tan literario, por decirlo en una sola palabra, debe de haber parecido formidable antes de ejecutarla. Es como querer crear una pintura a partir de una obra maestra de la música, compuesta en honor a la música misma y en base a referencias de otras obras, musicales a su vez.
La novela de Umberto Eco es precisamente eso, una celebración erudita del Libro (con mayúscula), que el talento del autor hace accesible a los lectores comunes de esta época, al darle la estructura de un libro de misterio. Y como el mismo Eco formulara en Obra Abierta, su novela termina siendo un objeto susceptible de múltiples interpretaciones, sin negar ninguna y conteniéndolas a todas: en ella se habla de filosofía y religión, aprendemos de historia, admiramos la habilidad detectivesca del personaje principal, y sopesamos la relatividad de las etiquetas que califican de herejes a unos y ortodoxos a otros.
El film sustituye algunas claves narrativas por otras visuales, prescinde de varios caracteres hasta sólo dejar los esenciales, y omite las sutiles discusiones teológicas de la novela, pero añade en cambio la atmósfera opresiva, monótona, menesterosa y triste de la época, dinamiza el argumento haciendo que la sucesión de eventos sea más dramática y veloz, y nos acerca de modo más visceral, si se quiere, a la realidad que ambas, película y novela, intentan retratar.
Parte de los referentes del film (y de la obra), en una especie de delicioso clin d’œil (“guiño”), son, en primer lugar, el personaje de Jorge de Burgos, anciano ciego y erudito que reina en medio del laberinto de libros, sin duda homenaje oculto a Jorge Luis Borges, y en segundo lugar el personaje de Salvatore, resumen y encarnación de todas las desdichas del lumpen de la época, cuyo lenguaje es una mezcla de los principales idiomas europeos (soberbia actuación de Ron Perlman).
TRAILER:
Se Informa a la Comunidad que:
La pelicula correspondiente a esta semana: EL CLUB DE LA PELEA cambia de hora:
Este jueves 28 de Abril la pelicula será a las 6:00 PM en el auditorio del bloque 19